Editorial

Un hombre llamado Francisco

Publicado el 22 de junio de 2014 18:15 | Leído 906 veces.

36415d1ae3d9511a76a5262cd212a1df "Para el tiempo que toda la congregación puesta en pie junto con el coro y sin instrumentos cantan -Santo Santo Santo- esto esta indicando que es el tiempo que mi Obispo va a traer la palabra, claro muchas otras cosas sucedieron antes y cosas que cualquiera pudiese pensar que estaban deliberadamente calculadas para que todo culminara en lo que ese día sucedería [...]

[...] y una de esas cosas seria la exposición de la palabra, por ejemplo por lo menos una semana antes ya la gente hablaba de la “concentración mensual” que era donde todas los locales del circuito se juntaban en el templo central, pero la cosa era llegar a la central en “victoria’ con bombos, platillos y un poco antes de empezar el culto era impresionante ver la entrada triunfal de casi 30 locales, cada uno con su bandera y estandarte, orgullosos, contentos de haber ido a predicar a la calle y de llegar al templo central.

En unos cuantos minutos  el lugar se había llenado, no cabía un alma, de las paredes del edificio ya salía agua por la condensación, todo estaba listo para lo que seria el acontecimiento mas grande que la gente había visto, no hay dada que podría compararse a lo que vendría, ni un evento político, deportivo, o concierto podría tener un ambiente tan electrizante como la concentración mensual. Todo el mundo sabia que algo iba a pasar! Era como si todo el universo se paraba para contemplar lo que en ese edificio sucedería.

Con paso lento, pero muy seguro de si mismo, por lo general con un chal en la espalda mi Obispo caminaba hacia el pulpito, eran solo segundos los que tomaba desde la silla al pulpito, pero en esos segundos ya empezaba a sentirse algo electrizante en el ambiente, la sensación de que algo grande  va a suceder, el hermano que esta a mi lado comienza a temblar, otro habla lenguas, algunos se ríen, aplauden,  no se si esto contagia a que muchos otros gritan, pero es mas que un grito de alegría, es mas que un grito de jubilo, es un grito de esperanza porque en unos minutos Dios, si Dios hablara a través de su siervo. Hasta este minuto mi Obispo no ha dicho nada y ya la gente esta siendo impactada por algo increíble de Dios.

 

Continuar leyendo "Un hombre llamado Francisco" (Descargar archivo PDF) 

 

Imágenes relacionadas

0f5f2953f6094447edb6d9b6074cd2ec



Fuente: Portal IPA