Editorial

Alto Impacto

Publicado el 3 de julio de 2014 19:51 | Leído 956 veces.

Ad8e225a7bc5f431a6e94240a0523445 La conferencia pasada, a propósito del tema: Una Iglesia de Alto Impacto, nos desafiamos  a tener un esfuerzo de evangelización en todas las Iglesias de nuestra misión Pentecostal Apostólica.

Es primera vez que concertadamente como misión hacemos un esfuerzo evangelistico.  
Cada uno de nosotros entiende que la evangelización es la razón de ser de la iglesia, y a esta tarea nos dedicamos todos los días del año; pero en este año nos uniremos en lo que esperamos sea una gran cosecha de alma.
Estamos a dos meses del día señalado: Sábado 30 de Agosto.    La idea es que todas las regiones y todas las áreas y en todos los países en donde está presente la misión este sea un día de  echar la red.   Nadie debe restarse de este esfuerzo.   Invito a nuestros pastores a ser parte activa de esta iniciativa que nace del corazón de Dios.
El día sábado 30 de Agosto tendremos la oportunidad de unirnos en el trabajo con otros apostólicos.   Se de iglesias en  Santiago que se unirán para ayudar a una de las iglesias de la misma área en este esfuerzo de evangelización.    Desde temprano en la tarde, primero trabajando con niños y luego en una campaña al aire libre, se reunirán nuestros hermanos en distintos puntos de nuestro país.  
Sugiero que el Domingo 31 de Agosto, también tengamos un servicio con características especiales.   Que los hermanos lleven invitados y que la predicación sea una invitación a recibir a Jesucristo como el Señor y Salvador.
Desde ya podemos ponernos a trabajar en este esfuerzo para la gloria de Dios.
Oramos para que Dios prepare los corazones de las personas que van a escuchar el mensaje.  Oramos por cada uno de nuestros pastores para que sean parte activa de este esfuerzo.   Oramos para que cada una de las personas alcanzadas con la predicación se convierta en discípulos del Señor.  
“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación…”

 

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Fuente: Pastor David Anabalón V.