Editorial

Nosotros una iglesia misionera, no!

Publicado el 25 de febrero de 2015 7:02 | Leído 571 veces.

63025b6df192a3262f85f824a21a4b9f Cuando leemos el libro de los Hechos de los Apóstoles nos encontramos con una iglesia comprometida al trabajo misionero. Cuando la iglesia pierde de vista su razón de ser, comienza a concentrar todos sus esfuerzos y actividades hacia adentro. Comenzamos a desarrollar una fe y vida cristiana donde el templo viene a ser el centro de todo.

A lo largo del desarrollo de la actividad de la iglesia a nivel Latinoamericano siempre ha estado presente la disyuntiva en relación a alcanzar a los inconversos, vamos o vienen.  Siempre se ha visto el trabajo de la iglesia de una forma polarizada.
Creemos que Dios está levantando una generación compuesta por hombres y mujeres que están dispuestos a realizar un trabajo misionero en medio de la urbe.
Misioneros urbanos, hombres y mujeres que entienden el compromiso de ser embajadores de la reconciliación en todo tiempo y en todo lugar.
Hombres y mujeres que comienzan a definir el campo misionero como todo lugar que pisare la planta de sus pies. Comenzando en el hogar, barrio, vecindario, trabajo, en la escuela o en la universidad.
El Señor nos está despertando a esta realidad tan importante, ¿Qué tan bíblica es nuestra iglesia? ¿Qué tan misionera es nuestra iglesia? ¿Qué significa ser una iglesia misionera en este tiempo? ¿Cuáles deben ser las características de una iglesia que quiere influenciar a una sociedad enajenada de Dios?,  ¿Es posible vivir el libro de los Hechos hoy? ¿Qué tan cerca o que tan lejos estamos de lo que Dios quiere para nuestras congregaciones? ¿Qué rol juega el pastor, los líderes en una iglesia que se envuelve seriamente en el trabajo misionero? ¿Estamos destinando recursos suficientes para desarrollar este trabajo plenamente?

Nosotros una iglesia misionera, no!

"Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;" Hech. 17:6

 

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Fuente: Pastor Daniel Anabalón